PuebloJujuyQuebrada de Humahuaca
Purmamarca
Un pequeño pueblo de adobe al pie del Cerro de los Siete Colores y puerta de entrada desde la Quebrada hacia las salinas de la Puna.

Foto: P. Hughes, CC BY 4.0
Purmamarca son apenas unas cuadras de casas de adobe, una plaza con árboles añosos y una iglesia encalada. Lo que la convierte en uno de los lugares más fotografiados de la Argentina se levanta justo detrás: el Cerro de los Siete Colores, una ladera de sedimentos plegados con franjas rojas, óxido, violetas, ocres y verdes.
Los colores son geología y no leyenda: capas de calizas marinas, arcillas, areniscas y limolitas depositadas durante millones de años y luego inclinadas y expuestas por el levantamiento de los Andes. Su intensidad cambia con la luz, por eso los madrugadores se llevan la mejor parte.
Cómo ver el cerro
La vista clásica es desde la lomada al borde del pueblo, a una corta caminata de la plaza. Andá al amanecer, cuando el primer sol ilumina la ladera desde el este y el pueblo todavía está en silencio.
Para verlo de cerca, recorré el Paseo de los Colorados, un circuito de unos tres kilómetros por un camino de tierra que serpentea entre formaciones rojas detrás del pueblo. Es una caminata fácil de una o dos horas, pero ya estás a más de 2.300 metros: llevá agua, sombrero y tomate tu tiempo.
Llegá la tarde anterior. Purmamarca es otra cuando se van los micros de las excursiones.
El pueblo
La iglesia de Santa Rosa de Lima, frente a la plaza, data del siglo XVII y está construida en adobe con techo de madera de cardón, al estilo de las iglesias de la Quebrada. Alrededor de la plaza, la feria artesanal ofrece textiles de lana de llama, ponchos, cerámica y bolsos tejidos.
Purmamarca forma parte de la Quebrada de Humahuaca, inscripta por la UNESCO como paisaje cultural Patrimonio Mundial en 2003 por sus diez mil años de historia humana en este camino entre los Andes y las tierras bajas.
Más allá de Purmamarca
Desde el pueblo, la Ruta 52 sube hacia el oeste por las curvas de la Cuesta de Lipán, supera los 4.000 metros y desciende a la extensión blanca de Salinas Grandes, en la Puna. Es uno de los grandes caminos del norte argentino. Calculá medio día para ir y volver y tené en cuenta la altura.
Hacia el norte por la Ruta 9, Tilcara y Humahuaca son bases cómodas para recorrer el resto de la Quebrada.
Galería

Foto: Bernard Gagnon, CC BY-SA 4.0

Foto: Bernard Gagnon, CC BY-SA 4.0





